Seis agricultoras del sector El Asiento, en la comuna de San Felipe, han logrado transformar una amistad de años en un emprendimiento innovador que hoy destaca por la elaboración de mermeladas artesanales y una reciente línea de productos light. Se trata de Frutos de Mi Pueblo, iniciativa liderada por Lorena López, Vinka Campillay, Ester Mancilla, María Silva, Nolvia Zepeda y Elsa Vergara.
El emprendimiento se dedica a la producción de mermeladas caseras en una amplia variedad de sabores, entre ellos manzana, alcayota, frutilla, damasco y pimentón. Su sello distintivo es la elaboración 100% natural, sin aditivos ni preservantes, utilizando frutas cultivadas por las propias productoras en sus hogares y sin fertilizantes sintéticos.
“Trabajamos con la fruta que producimos nosotras mismas. Buscamos que el producto sea lo más natural y artesanal posible”, explicó Lorena López, una de las impulsoras del proyecto.
Impulso desde el mundo rural
La idea surgió como una forma de aprovechar el tiempo libre, generar ingresos y fortalecer el rol de la mujer en el ámbito laboral rural. El punto de inflexión llegó en 2013, cuando las agricultoras participaron en el Programa Mujeres Rurales, desarrollado por Fundación Prodemu en convenio con INDAP. Durante tres años, adquirieron herramientas y conocimientos clave para profesionalizar su trabajo.
“Nuestra principal motivación fue empoderarnos como mujeres, salir de la zona de confort y aportar económicamente a nuestros hogares”, recordó López.
Innovación junto a CREAS
Hace aproximadamente un año y medio, Frutos de Mi Pueblo dio un nuevo paso al incorporar una línea de mermeladas light, respondiendo a las nuevas exigencias del mercado. Para ello, trabajaron junto al Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Gracias a esta alianza, desarrollaron una mermelada light elaborada con fruta natural y alulosa, un endulzante de origen natural, logrando un producto más saludable sin perder su carácter artesanal. Actualmente, esta línea ofrece el sabor mora, aunque el grupo ya trabaja en la incorporación de nuevas variedades.
“Hemos logrado un producto bien elaborado, siempre priorizando ingredientes sanos”, destacaron desde el emprendimiento.
Respaldo de INDAP
El crecimiento del proyecto también ha contado con el apoyo de INDAP. En 2021, las agricultoras ingresaron al programa PRODESAL, lo que les permitió acceder a asesorías técnicas y financiamiento. Entre los hitos más relevantes, destacan la implementación de una sala de procesos con contenedor en 2023 y la construcción de una bodega de almacenamiento en 2022.
Además, participaron en capacitaciones de SENCE y del Programa de Desarrollo de Inversiones, enfocadas en marketing, buenas prácticas de manufactura y diversificación de productos.
El director regional de INDAP Valparaíso, Sergio Valladares, valoró la experiencia y señaló que este emprendimiento “es un claro ejemplo de cómo el trabajo asociativo y el apoyo técnico permiten agregar valor, innovar y responder a nuevas demandas del mercado, manteniendo la identidad artesanal y territorial”.
Hoy, Frutos de Mi Pueblo se consolida como una muestra del potencial de la agricultura familiar campesina, combinando tradición, innovación y alimentación saludable desde el mundo rural del Valle del Aconcagua.





