Un reciente monitoreo científico encendió las alertas en plena temporada estival en la Región de Valparaíso, luego de que se detectaran concentraciones de coliformes fecales en sectores altamente concurridos del borde costero, como Caleta Abarca, el entorno del Muelle Barón y Las Torpederas.
El estudio, desarrollado por académicos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), se realizó en un contexto marcado por la alta afluencia de turistas, la saturación de los servicios y las crecientes advertencias sobre el impacto ambiental en las playas de la zona.
La investigación fue liderada por la bióloga marina y doctora en Ciencias Naturales, María José Díaz, quien explicó que uno de los principales focos de contaminación corresponde a los aliviaderos de aguas lluvias, los que funcionan como puntos de descarga de residuos hacia el borde costero.
“Los resultados preliminares evidencian niveles de coliformes que superan ampliamente la normativa vigente, lo que representa un riesgo sanitario directo para quienes utilizan estas playas”, advirtió la especialista.
Desde la Secretaría Regional Ministerial de Salud, en tanto, señalaron que su labor se rige por lo establecido en el Decreto Supremo N°144/2009. Asimismo, precisaron que la fiscalización del cumplimiento de la norma corresponde a la Superintendencia del Medio Ambiente.
“La vigilancia se mantiene de forma permanente y, hasta ahora, no contamos con antecedentes que confirmen una superación de la norma primaria en las playas de uso recreacional del sector”, indicaron desde la autoridad sanitaria, agregando que existe coordinación constante con los organismos pertinentes para resguardar la salud de la población.
Mientras continúan los análisis, el hallazgo genera inquietud entre residentes y visitantes, especialmente en una época en que miles de personas acuden diariamente al litoral porteño, lo que refuerza el llamado a extremar las medidas de prevención y cuidado ambiental.




