“La paralización del transporte público que afecta hoy al Gran Valparaíso está impactando directamente a entre 30 mil y 36 mil vecinos de Quilpué, quienes han visto gravemente limitada su posibilidad de trasladarse a sus lugares de trabajo y centros de salud, considerando además que el Metro no es una alternativa cercana para todos y que vecinos de sectores más alejados hoy quedan aislados pese al apoyo por parte de EFE»
“Estamos frente a una situación que compromete el normal funcionamiento de la comuna y que hoy está afectando la vida diaria de miles de familias, más aún cuando estamos a menos de dos semanas de marzo, periodo en que aumenta significativamente la demanda por la vuelta al trabajo, colegios y universidades”.
“La Seremi y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones deben asumir su responsabilidad y resolver con urgencia la controversia respecto de pagos comprometidos por el Estado que hoy mantiene paralizado el sistema. No es aceptable que un conflicto de esta naturaleza termine afectando la continuidad de un servicio esencial y trasladando ese costo directamente a los vecinos”.
“El transporte público no puede quedar sujeto a la incertidumbre administrativa. Hoy se requiere conducción, soluciones concretas y autoridades que estén a la altura de garantizar la continuidad de un servicio básico para la ciudadanía”.




