Contraloría investiga endoscopía realizada a directora del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota en medio de extensa lista de espera
La Contraloría General de la República abrió un sumario administrativo para esclarecer la realización de una endoscopía a la directora del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, Andrea Quiero Gelmi, procedimiento efectuado el 23 de octubre de 2025 en el Hospital de Quilpué y que hoy genera cuestionamientos debido a la extensa lista de pacientes que aguardaban por el mismo examen en la zona.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por el organismo fiscalizador, la atención médica habría sido gestionada mediante una llamada telefónica previa, lo que permitió coordinar el procedimiento en dependencias de la Unidad de Endoscopía del Consultorio Adosado de Especialidades del recinto hospitalario.
La situación ha levantado dudas respecto al cumplimiento de la normativa vigente, considerando que en esa fecha más de 900 personas se encontraban en lista de espera para acceder a una endoscopía dentro de la red asistencial del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota. Según los registros revisados, varios pacientes llevaban años aguardando por el examen.
La denuncia que dio origen a la investigación fue presentada de manera anónima ante la Contraloría, donde se señalaba que la atención habría sido coordinada por autoridades del hospital y del propio servicio de salud, lo que habría permitido realizar el procedimiento sin seguir el proceso habitual de asignación de horas médicas.
Durante la indagatoria preliminar, el ente contralor solicitó información al hospital y revisó la base de datos del Sistema de Gestión de Tiempos de Espera. En ese proceso se confirmó que, al momento en que se efectuó el examen, existían 914 pacientes aguardando por el mismo procedimiento en la red asistencial.
Además, la Contraloría detectó que no existiría un registro formal de la asignación de hora en los sistemas del consultorio ni en los registros de ingreso del centro asistencial, lo que también forma parte de los antecedentes que están siendo analizados en el sumario.
Desde el hospital se indicó que la coordinación se habría realizado a partir de una llamada telefónica entre directivos del servicio de salud y del recinto asistencial, dos días antes de la atención. En tanto, algunos funcionarios señalaron posteriormente que el procedimiento habría sido solicitado por razones clínicas y bajo la categoría de atención de urgencia diferida.
Sin embargo, la revisión del organismo fiscalizador determinó que la directora no figuraba en la lista de espera ni tampoco en los registros de atenciones de urgencia reportados, lo que dificulta comprobar esa versión.
A raíz de estos antecedentes, la Contraloría instruyó un procedimiento disciplinario tanto en el Hospital de Quilpué como en el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, con el objetivo de determinar eventuales responsabilidades administrativas de las jefaturas involucradas.
Desde el servicio de salud señalaron que han colaborado con la investigación desde su inicio y que, debido a que el proceso se encuentra en desarrollo, evitarán referirse en detalle a los hechos hasta que concluyan las diligencias correspondientes.




