Ciencia, innovación y colaboración territorial fueron los ejes de una inédita jornada que reunió a cerca de 40 investigadores, académicos y profesionales de la Región de Valparaíso, con el objetivo de identificar las principales brechas de la agricultura regional y avanzar hacia una priorización conjunta de investigación aplicada para el territorio.
Investigadores, académicos y profesionales de distintas disciplinas, provenientes de dos de las principales casas de estudio de la Región de Valparaíso -la Universidad de Valparaíso (UV) y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV)- participaron de una instancia pionera de articulación y colaboración regional, orientada a identificar, priorizar y abordar, desde la ciencia y la innovación, los principales desafíos que enfrenta actualmente la agricultura en el territorio.
La actividad, organizada por el Programa Transforma Fruticultura Sustentable de Valparaíso (PerfrutS) de Corfo y el Proyecto Ciencia V 2030, se desarrolló en la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos de la PUCV y reunió a cerca de 40 investigadores, con la misión de fortalecer la vinculación entre la academia y las necesidades reales del agro regional. De esta forma, la jornada permitió generar un espacio de trabajo colaborativo orientado a identificar las investigaciones que actualmente se desarrollan en la región, focalizar futuras líneas de estudio, priorizar temáticas estratégicas para el sector agrícola, fortalecer el ecosistema regional de colaboración entre universidades y avanzar en la construcción de un catálogo de capacidades científicas y tecnológicas disponibles para el agro.
Marcela Carrillo, gerente de PerfrutS, destacó el valor estratégico de esta articulación regional: “Esta región tiene un potencial enorme por la cantidad de alumnos de doctorado y pregrado vinculados al área, lo que genera una concentración muy relevante de profesionales. Es una gran oportunidad para poder identificar los dolores de la agricultura y jerarquizar aquellos que son más relevantes de abordar, para que desde las distintas casas de estudio podamos priorizar y trabajar sobre problemáticas locales, fortaleciendo la vinculación del ecosistema y catalizar ciertas obras”.
Durante la jornada se abordaron desafíos prioritarios para el desarrollo agrícola regional, tales como huella hídrica y de carbono, gestión energética y biodiversidad. Así lo señaló Italo Cuneo, decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos de la PUCV, quien valoró el carácter inédito de la instancia, asegurando que “este tipo de encuentros tienen un impacto enorme porque muchas veces los grupos de investigación y de innovación no necesariamente están comunicados. Estas instancias nos ayudan a identificar equipos que podrían colaborar en el futuro y potenciar proyectos colaborativos de mayor envergadura, entendiendo que los problemas de la agricultura hoy requieren distintas disciplinas”.
“Fue un grupo bien diverso, de investigadores de varias universidades, pero también de actores de la agricultura regional. Tratamos de utilizar metodologías que nos ayudaran a converger en las principales brechas, y logramos identificar temas muy relevantes como la huella del agua, la huella de carbono y desafíos de adaptación que requieren respuestas de corto, mediano y largo plazo”, explicó Cuneo.
Por su parte, Jacqueline Concha, directora de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de Valparaíso, enfatizó la importancia de generar una visión común entre las instituciones. “Muchas veces postulamos a fondos y actuamos de forma independiente. Sin embargo, si distintas capacidades se enfocan en un solo objetivo, el impacto para la región y el territorio puede ser mucho mayor”, indicó.
La representante de la UV agregó que “queremos llevar la ciencia al foco de aplicación que realmente interesa a las comunidades y al territorio. Esta es la primera vez que realizamos una actividad asociada específicamente al agro, y la mirada de largo plazo es seguir construyendo una visión regional conjunta para Valparaíso”.
La jornada concluyó con el compromiso de continuar fortaleciendo la articulación entre universidades, centros de investigación y actores del ecosistema agrícola regional, promoviendo una ciencia más conectada con las necesidades del territorio y capaz de generar soluciones concretas para los desafíos del agro en la Región de Valparaíso.






