El deporte como herramienta de inclusión, aprendizaje y transformación marcó una significativa jornada en el Centro Educativo Horizonte con la realización del primer torneo “Unidos por el Handball”, desarrollado en conjunto con el Club Luterano de Valparaíso en el Complejo Penitenciario de Valparaíso.
La iniciativa generó un espacio de participación, integración y crecimiento personal para internos e invitados, utilizando el balonmano como un puente para fortalecer habilidades, fomentar la disciplina y promover el trabajo en equipo, derribando barreras dentro y fuera de la cancha.
El proyecto surgió cuando uno de los internos le comentó a la directora que, durante su infancia, jugaba handball en el Colegio Luterano. Su entusiasmo por esta disciplina despertó una posible actividad que “se gestionó con el jefe de módulo para poder solicitar el espacio necesario y realizar entrenamientos libres para todos los que quieran participar, como un espacio seguro en el que puedan desahogarse a través del deporte”, comentó Marcela Precht, asistente de educación del Centro Educativo Horizonte.
En esta primera instancia, la actividad contó con la participación especial del exseleccionado nacional de balonmano Marcos Oneto, quien entregó un importante impulso motivacional a los estudiantes, reforzando el valor del deporte como motor de desarrollo personal y reinserción social. También participaron equipos de la Universidad de Valparaíso y del Club Luterano de Valparaíso, junto a árbitros activos de la Liga Nacional, quienes aportaron experiencia y compromiso al torneo.
La inspectora general del Centro Educativo Horizonte destacó que fue una experiencia significativa y emotiva, ya que, “permitió ver a los estudiantes desde otro lugar, trabajando en equipo, compartiendo y respetándose mutuamente”, comentó Karina Codelia. Finalizado el partido, se vivió un “tercer tiempo” de confianza, apoyo y compañerismo, destacando que “el deporte ayuda, rescata y entrega fuerzas para seguir avanzando, incluso en los contextos más difíciles”, añadió.
Buscando potenciar la formación y reinserción social de los estudiantes, generando conciencia y valorando las oportunidades que los docentes logran realizar para ellos, la directora del centro educativo, Yenny Sepúlveda comentó que “todos estaban súper motivados y agradecidos por la experiencia. Destacamos la importancia de estas instancias que son de ayuda y que entregan herramientas sociales a través del deporte”. Asimismo, explicó que fue una jornada llena de emoción, respeto y sobre todo de compañerismo la cual terminó con una premiación para los participantes.
Esta experiencia refleja cómo el deporte y la educación en contextos de encierro pueden converger para abrir nuevas oportunidades, fortalecer la sana convivencia y generar espacios de transformación real dentro de los procesos formativos.





