CMF autoriza mantener tarjetas de coordenadas para grupos específicos de clientes
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) anunció una modificación a la normativa que regula la autenticación reforzada de clientes, permitiendo que determinados usuarios continúen utilizando las tradicionales tarjetas de coordenadas para realizar operaciones bancarias y financieras.
La medida introduce cambios a la Norma de Carácter General N.º 538 y tiene como objetivo facilitar la adaptación gradual a los nuevos mecanismos de seguridad implementados por las instituciones financieras para proteger las transacciones electrónicas.
Medida busca facilitar la transición tecnológica
Desde la CMF explicaron que la decisión responde a la necesidad de apoyar a aquellos clientes que podrían enfrentar dificultades para adoptar las nuevas herramientas de autenticación reforzada exigidas por la normativa.
Por ello, se permitirá que ciertos usuarios que ya utilizaban tarjetas de coordenadas antes de la entrada en vigencia de la regulación puedan seguir empleando este sistema bajo condiciones específicas.
¿Quiénes podrán seguir usando tarjetas de coordenadas?
La autorización beneficiará a personas que cumplan con alguno de los criterios definidos por el organismo regulador. Entre ellos se encuentran los adultos mayores, personas con discapacidad o con condiciones de salud que dificulten el uso de nuevas tecnologías.
También podrán acceder a esta excepción quienes presenten dificultades para acudir a sucursales físicas o no dispongan de dispositivos compatibles, como teléfonos inteligentes u otros equipos requeridos para los sistemas de autenticación más avanzados.
Las instituciones financieras que mantengan este mecanismo para dichos grupos deberán informar esta situación a la CMF dentro de los plazos establecidos por la normativa.
Operaciones no serán consideradas autenticación reforzada
La entidad aclaró que las transacciones realizadas mediante tarjetas de coordenadas no serán catalogadas como autenticación reforzada, lo que implica que las instituciones asumirán una mayor responsabilidad frente a eventuales reclamos por operaciones desconocidas por parte de los clientes.
Además, la actualización normativa establece que las transferencias electrónicas entre cuentas pertenecientes a un mismo titular dentro de una misma entidad financiera estarán exentas del requisito de autenticación reforzada.
Asimismo, en el caso de pagos recurrentes, la validación reforzada solo será exigida cuando el cliente configure inicialmente la operación, evitando repetir el proceso en cada pago posterior.
Con esta modificación, la CMF busca compatibilizar mayores estándares de seguridad con una implementación gradual que considere las distintas realidades y capacidades de acceso tecnológico de los usuarios del sistema financiero.




