Gobierno impulsa proyecto para flexibilizar la jornada de 40 horas mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores
La iniciativa propone ampliar los períodos de distribución de la jornada laboral, manteniendo el promedio legal de 40 horas semanales y el límite de 45 horas por semana.
La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados inició la tramitación de un proyecto de ley impulsado por el Gobierno que busca perfeccionar los mecanismos de adaptabilidad contemplados en la Ley de 40 Horas, entregando mayor flexibilidad para distribuir la jornada laboral mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores.
La propuesta mantiene el promedio de 40 horas semanales, pero plantea ampliar el período sobre el cual estas pueden organizarse. En términos generales, el ciclo pasaría de un máximo de cuatro a 16 semanas, mientras que para actividades ligadas al turismo, hotelería, gastronomía, entretenimiento y operadores turísticos podría extenderse hasta 52 semanas, considerando la estacionalidad propia de estos sectores.
El proyecto establece que la distribución de la jornada deberá quedar definida mediante un pacto escrito entre ambas partes, documento que incluirá un calendario con la planificación diaria y semanal del trabajo durante todo el ciclo acordado.
Asimismo, la iniciativa contempla la posibilidad de establecer distintas alternativas de distribución dentro de un mismo período. En esos casos, el empleador deberá informar cuál de ellas se aplicará con al menos una semana de anticipación al inicio de cada mes del ciclo.
Pese a la mayor flexibilidad, el texto mantiene límites claros para la jornada laboral. En ninguna semana podrán superarse las 45 horas ordinarias y, en más de la mitad de las semanas comprendidas en el ciclo, no podrá excederse el promedio legal de 40 horas.
Desde el Ejecutivo recalcaron que este sistema solo podrá aplicarse mediante acuerdo entre las partes y que el calendario pactado no podrá ser modificado unilateralmente para un nuevo ciclo. En caso de no existir consenso para establecer o cambiar la planificación, continuará vigente la jornada previamente acordada.
Debate por el rol de los sindicatos
Uno de los aspectos que ha generado mayor discusión corresponde a la forma en que se celebrarán estos acuerdos.
Mientras algunos especialistas sostienen que la propuesta favorece la negociación directa entre empleador y trabajador, otros advierten que el proyecto reduce la participación de los sindicatos en este tipo de pactos, lo que ha abierto un debate respecto del equilibrio en las negociaciones laborales.
Por otra parte, la iniciativa también contempla que empresas de otros sectores puedan acordar ciclos de hasta 52 semanas mediante negociación colectiva o pactos con sindicatos, siempre respecto de los trabajadores afiliados, manteniendo en todos los casos el límite de 45 horas ordinarias por semana.
Finalmente, el Gobierno aclaró que el proyecto no modifica el régimen vigente de horas extraordinarias. En ese sentido, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, enfatizó que la propuesta no implica aumentar la jornada laboral a 52 horas semanales, sino únicamente flexibilizar la distribución de las 40 horas establecidas por la legislación actual.



