Temporales y marejadas modifican el borde costero de la Región de Valparaíso y dejan al descubierto estructuras ocultas
Los recientes temporales y marejadas registrados en la Región de Valparaíso provocaron importantes cambios en el borde costero, dejando expuestas rocas, ductos y diversas estructuras que permanecían cubiertas por la arena debido al desplazamiento de grandes volúmenes de sedimentos.
Uno de los casos más notorios se observa en playa Portales, en Valparaíso, donde una escalera que normalmente llegaba hasta la arena quedó con sus bases completamente visibles, evidenciando una diferencia superior a tres metros respecto del nivel actual de la playa.
El fenómeno fue documentado por el Centro UC Observatorio de la Costa, entidad que inició un catastro entre las comunas de Concón, Valparaíso y Algarrobo para evaluar el impacto generado por los últimos eventos climáticos en el litoral de la región.
La directora del organismo, Carolina Martínez, explicó que la situación supera la erosión estacional propia del invierno y responde a una alteración significativa en la morfología de las playas, agravada por la activación de quebradas durante los sistemas frontales.
Uno de los principales focos de análisis es determinar si la arena desplazada retornará de forma natural a las playas o si parte de esos sedimentos fue arrastrada definitivamente fuera del sistema costero. Los especialistas indican que la recuperación dependerá del lugar donde quedaron depositados los materiales movilizados por el fuerte oleaje.
El experto en geomorfología Hermann Manríquez advirtió que la disminución de arena incrementa la vulnerabilidad del borde costero, ya que las playas cumplen un rol fundamental como barrera natural frente a las marejadas. Al reducirse esa protección, las olas impactan con mayor intensidad sobre la infraestructura ubicada en la costa.
Desde los municipios afectados informaron que continúan evaluando los daños provocados por el temporal y coordinando medidas para la recuperación de las playas. En Viña del Mar señalaron que la pérdida de arena suele producirse durante sistemas frontales de gran intensidad, mientras que en Algarrobo trabajan en una planificación destinada a fortalecer la resiliencia del borde costero frente a futuros eventos climáticos.



