Banco Central retomará compra de oro tras casi tres décadas para fortalecer reservas internacionales
Mientras gran parte del país seguía las actividades del cambio de mando presidencial, una decisión económica de gran relevancia pasó casi desapercibida. El Banco Central de Chile confirmó que volverá a comprar oro para incorporarlo a sus reservas internacionales, una medida que no se realizaba desde 1997.
Según informó el organismo, su Consejo autorizó en febrero adquisiciones por cerca de mil millones de dólares, tras el análisis periódico que realiza sobre la composición y diversificación de los activos que integran las reservas del país. Aunque el monto es relevante, representa solo una pequeña fracción del total de activos internacionales administrados por la institución.
Desde el ente emisor explicaron que la decisión responde a cambios detectados en la correlación entre distintos activos financieros, lo que llevó a reincorporar el metal precioso como parte de la estrategia de inversión y resguardo de las reservas.
Un activo refugio frente a la incertidumbre
El oro ha sido históricamente considerado uno de los principales activos refugio en contextos de inestabilidad económica o geopolítica. En escenarios marcados por conflictos internacionales, crisis económicas, interrupciones en cadenas de suministro o tensiones comerciales, el metal suele aumentar su valor debido a la mayor demanda de inversionistas que buscan proteger su capital.
Durante esta jornada, el precio de la onza de oro alcanzó los 5.181,20 dólares, lo que equivale aproximadamente a 4,6 millones de pesos, registrando un incremento cercano al 80% respecto al mismo período del año anterior.
Una estrategia que sigue tendencia global
Históricamente, el Banco Central de Chile dejó de comprar oro en 1997 y posteriormente realizó ventas de sus reservas entre ese año y el 2000. Sin embargo, el actual contexto financiero internacional ha llevado a diversas instituciones monetarias a retomar este tipo de inversiones.
Especialistas señalan que la decisión se enmarca dentro de una tendencia global entre bancos centrales, que han incrementado sus compras de oro como mecanismo para diversificar sus reservas y disminuir la dependencia de instrumentos financieros tradicionales.
De acuerdo con cifras internacionales, durante 2025 los bancos centrales del mundo realizaron compras netas de 863 toneladas de oro. Si bien la cifra fue inferior a las más de mil toneladas registradas en cada uno de los tres años anteriores, continúa siendo considerablemente superior al promedio histórico entre 2010 y 2021, que fue de 473 toneladas anuales.
Diversificación ante un escenario global incierto
Analistas financieros sostienen que este fenómeno refleja un cambio en la gestión de reservas internacionales, donde los bancos centrales buscan activos con menor correlación con bonos soberanos o divisas.
Este proceso ocurre en medio de crecientes tensiones geopolíticas y cuestionamientos al predominio del dólar como principal moneda de reserva mundial.
En ese contexto, el oro sigue siendo considerado un instrumento clave de cobertura frente a eventuales crisis financieras, debido a su estabilidad relativa y a su carácter tangible dentro de los portafolios de inversión.
Aunque su participación dentro de las reservas suele ser menor en comparación con activos líquidos como divisas o bonos, su reincorporación es interpretada como una actualización en las estrategias de gestión de riesgo frente a un escenario internacional cada vez más incierto.




