Con una trayectoria marcada por la independencia y el coraje, Sabas Chahuán se ha transformado en una de las figuras más sólidas de la carrera parlamentaria. Es su primera incursión en política, pero su nombre ya genera respaldo y credibilidad en todo el Distrito 6.
Lejos de los discursos vacíos, Sabas Chahuán se define como un servidor público con vocación real de cambio. No ha hecho carrera en partidos ni ha vivido de la política; su vida profesional ha estado dedicada a la justicia, la docencia y el servicio al país.
Su paso por el Ministerio Público, su rol académico y su participación como analista en medios lo convirtieron en una voz respetada por su claridad y su ética.

Esa combinación de experiencia técnica y lenguaje ciudadano le ha permitido conectar con las personas en terreno. En las últimas semanas, ha recorrido las comunas del Distrito 6 —desde San Felipe y Catemu hasta Quintero y La Calera— escuchando a vecinos, emprendedores y dirigentes sociales, con un mensaje claro: es hora de hacer política con independencia y resultados.
El nuevo rostro de la política chilena
En una elección marcada por el desencanto, Chahuán representa algo distinto. No viene del sistema político, sino del sistema de justicia. No promete lo imposible: propone lo urgente. Seguridad, justicia, transparencia y desarrollo con sentido regional.
Su campaña ha crecido de manera sostenida, impulsada por un mensaje que cala en la ciudadanía: “Hechos, no favores. Resultados, no discursos”.
Las encuestas recientes lo posicionan entre los candidatos con mayores opciones de llegar al Congreso, reflejando un respaldo ciudadano que no se compra ni se negocia: se gana.

El próximo 16 de noviembre, el Distrito 6 tendrá la posibilidad de elegir entre más de lo mismo o alguien que ya demostró que puede actuar con independencia. Y Sabas Chahuán lo tiene claro: “No vengo a prometer, vengo a responder.”




