Regional

Cristian Luna, un Diputado para el desarrollo creativo del País

Lejos de acercarnos al 1% de inversión del PIB para las culturas, artes y patrimonios, con el presupuesto que el gobierno pretende, el gasto público en este ámbito bajará de 0,4% a un histórico 0,3%. Es decir, aún más lejos de lo que recomienda la Unesco (2%).

 

 

 

 

 

Lo que está ocurriendo es muy similar a lo que ya ha ocurrido en ciencias, donde se recortan presupuestos esperando que los índices económicos suban para pensar, luego, en volver a invertir.

Solo recordemos las palabras de la Ministra de Cultura Consuelo Valdés hace un año, cuando declara que “un peso que se coloca en Cultura, se deja de colocar en otra necesidad” como si la cultura y el arte no fuesen necesarios para el desarrollo de un país.

¿Qué pasaría si nuestro país se nivelara con países como Alemania e invirtiera un 2% en Cultura?

La dimensión que nos entregaría esa inversión generaría empleabilidad en el sector cultural y trabajo digno para muchos artistas que deben tener un segundo o tercer trabajo porque su trabajo artístico no da siquiera para sobrevivir.

Actualmente las utilidades o retribución en recursos que da la cultura casi quintuplica el nivel de inversión (0,4% del PIB), si hacemos el ejercicio de aumentar la inversión, no solo aumentaríamos esta retribución económica, sino también, al promover el desarrollo creativo, artístico, cultural y patrimonial del país, también estaríamos fomentando nuestra identidad cultural, generando arraigo y sentido de pertenencia al territorio.

A fines del siglo pasado, como una medida de descentralización, el Ministerio de las Culturas y las artes fue instalado en la ciudad de Valparaíso, muchos antes de esta medida nos ilusionamos pensando que la región tendría más prioridad en temas culturales, cuestión que no ocurrió.

En mis casi 20 años en la gestión cultural el camino no ha sido fácil al golpear las puertas del Estado para lograr apoyos de proyectos propios como colectivo.

La postulación a proyectos culturales esta llena de tecnicismo que son imposibles de entender al ciudadano común y corriente que tengan inquietudes relacionadas con el arte, y mas aún son pocas las capacitaciones referidas a Fondos Concursables y en materia de Educación o Gestión Cultural todavía estamos al debe como País.

La democratización de las Artes, las Culturas y los Patrimonios, debiese ser un imperativo para el estado, independiente del gobierno de turno.

Es por ello que a través de nuestra gestión. Las Artes, las Culturas y los Patrimonios,  tendrán un rol importante, no solo en la consecución de recursos, sino también en la protección del artista y sus obras. Seremos la voz de muchos gestores sociales y culturales que en sus territorios llevan el arte y la cultura como bandera de lucha para generar una mejor calidad de vida en los vecinos y vecinas del territorio donde se articulan sus actividades.