El Juzgado de Garantía de Curicó realizó este martes la audiencia de control de detención y formalización de un estudiante de 15 años que fue detenido el lunes tras llegar con un arma de fuego cargada al Colegio Polivalente Japón, en la Región del Maule.
Durante la audiencia, el menor fue formalizado por el delito de porte ilegal de arma de fuego apta para el disparo y municiones. Sin embargo, el tribunal determinó como medida cautelar la sujeción a vigilancia de una institución especializada, en el marco de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, por lo que quedó en libertad mientras avanza la investigación.
Según explicó el fiscal del Maule, Jaime Rojas, la medida se adoptó considerando que el adolescente no registra causas previas en el sistema penal. En ese contexto, el joven será acompañado por profesionales —como psicólogos o asistentes sociales— quienes deberán realizar un seguimiento de su situación e informar periódicamente al tribunal.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en el control de detención, el estudiante llegó durante la mañana al establecimiento y permaneció en el exterior. Un funcionario del colegio le solicitó ingresar, pero al notar una actitud sospechosa se percató de que el menor portaba un arma de fuego, lo que motivó el aviso inmediato a Carabineros y a la madre del alumno.
Posteriormente, el adolescente reconoció que tenía el arma y señaló que la había escondido en un sitio cercano al recinto educacional. El arma fue incautada y se comprobó que estaba debidamente inscrita a nombre de su abuela y que se encontraba en su domicilio, desde donde el menor la habría tomado antes de acudir al colegio.
Durante la audiencia, el joven no prestó declaraciones. En el informe policial se menciona que presentaría algún tipo de condición especial, aunque este punto no fue abordado por la defensa en la formalización.
El caso se da en medio de una seguidilla de episodios de violencia escolar en distintos puntos del país. Al respecto, el defensor de la Niñez, Anuar Quesille, advirtió que estos hechos no son aislados y reflejan un problema más profundo en la convivencia educativa.
Pese a lo ocurrido, las clases en el establecimiento continuaron con normalidad, lo que generó cuestionamientos de algunos apoderados, quienes criticaron la falta de información oportuna por parte de la dirección del colegio sobre la situación registrada.




