La inminente disolución de Fenur, que opera recorridos clave en Quilpué, Villa Alemana, Peñablanca y El Belloto, y la llegada de una nueva empresa está generando incertidumbre tanto entre los trabajadores como entre los usuarios del transporte público en la zona.
El diputado Diego Ibáñez (FA) advirtió que “la operación no puede significar un golpe para las familias que dependen de esos empleos ni para los miles de usuarios que necesitan transporte diario. Hay que preocuparse de proteger a los trabajadores y asegurar la continuidad del servicio”.
El conflicto se agudizó luego que choferes y personal del terminal Prat, donde operan las líneas 102, 102D (Troncal Sur) y 103, anunciaran un paro indefinido tras la llegada del nuevo dueño de la empresa. Según la información disponible, a partir del 1 de septiembre se retirará la actual flota de buses y se reducirá a la mitad, dejando a la mayoría de los conductores sin trabajo.
“Instamos a la empresa saliente y a la que llega a asumir su responsabilidad con sus trabajadores y usuarios, y esperamos que el Gobierno busque cómo colaborar para asegurar que no se interrumpa el transporte y se resguarden los empleos”, agregó el parlamentario.




