Desalojo de la megatoma de San Antonio comenzará el 12 de enero con proceso gradual y albergue provisorio
A partir del próximo 12 de enero se dará inicio oficial al desalojo de la megatoma ubicada en el Cerro Centinela de San Antonio, en la región de Valparaíso, un proceso que se desarrollará de manera gradual y que contempla la habilitación de un albergue provisorio en el Colegio España para las familias que deban abandonar el lugar.
Desde el concejo municipal informaron que se han realizado coordinaciones con distintas unidades del municipio con el objetivo de enfrentar el proceso de desalojo de las más de 100 hectáreas que no serán consideradas dentro del plan de expropiación impulsado por el gobierno saliente del Presidente Gabriel Boric. Esta medida contempla la expropiación de cerca de 100 hectáreas de las 215 actualmente ocupadas, dejando fuera una parte importante del terreno, la cual será objeto del desalojo.
La situación ha generado preocupación e incertidumbre entre los habitantes del sector, muchos de los cuales llevan años esperando una solución habitacional definitiva. En ese contexto, el concejal Manuel Meza señaló que el municipio ha trabajado de forma coordinada con diversas direcciones, entre ellas la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, además de Seguridad Pública y otras áreas municipales, con el fin de abordar de manera integral este complejo proceso.
Desde el entorno de los propietarios de los terrenos también han manifestado inquietud respecto del futuro de las áreas que serán desalojadas, advirtiendo el riesgo de que queden en un vacío legal sin un plan claro para su destino. Asimismo, reconocieron que existe incertidumbre respecto a las definiciones que pueda adoptar el próximo gobierno del Presidente electo José Antonio Kast, aunque señalaron que el escenario podría variar si el desalojo se desarrolla de manera pacífica.
Por su parte, el concejal José Manuel Ibarra destacó el trabajo que ha venido realizando la Unidad de Registro Social de Hogares, la cual se encuentra elaborando un catastro de las personas y familias que serán desalojadas, con el objetivo de contar con información actualizada que permita gestionar apoyos y eventuales soluciones.
En paralelo, la inmobiliaria propietaria de los terrenos no descartó recurrir a acciones legales para frenar el proceso de expropiación, lo que añade un nuevo elemento de incertidumbre al futuro de la megatoma.
De este modo, el inminente desalojo de la megatoma de San Antonio se perfila como un proceso complejo, marcado por tensiones sociales, cuestionamientos legales y la expectativa tanto de los habitantes del sector como de los dueños de los terrenos, en un escenario que aún no logra ofrecer certezas definitivas.




