La mañana de este domingo, personal de Gendarmería encontró sin vida a Luis Jarpa Ramírez (22), quien permanecía en prisión preventiva tras ser formalizado por el homicidio de su hijastro de 10 años, un niño diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Según informaron fuentes oficiales, el hallazgo ocurrió cerca del mediodía en el Complejo Penitenciario Biobío. Jarpa, que se encontraba aislado en una celda del módulo 89 por medidas de resguardo, habría aprovechado el horario de salida al patio para ingresar a un baño del recinto, donde posteriormente fue encontrado ahorcado.
“Gendarmería de Chile confirma el fallecimiento de un interno del CP Biobío. El hecho quedó al descubierto tras ser alertados por otro privado de libertad. De acuerdo a los antecedentes preliminares, no habría participación de terceros”, indicó la institución en un comunicado.
Tras el hallazgo, la dirección del penal entregó los antecedentes al Ministerio Público. Por instrucción del fiscal de turno, Paulo Pucheu Banclari, la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) quedó a cargo de las primeras pericias en el sitio del suceso.
Cabe recordar que Jarpa Ramírez había sido formalizado el día anterior por el delito de homicidio simple en contra del menor, hecho ocurrido la semana pasada en Talcahuano. Según la investigación, el imputado estranguló a la víctima e intentó ocultar el crimen antes de confesar su autoría. Por ello, el Juzgado de Garantía decretó su ingreso a prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Biobío, donde aguardaba los avances del proceso judicial.




