A casi un año del fallecimiento de su hijo Santino, un pequeño viñamarino que luchó contra un tipo de cáncer cerebral poco frecuente, Mauricio Pizarro ha transformado su dolor en acción. Hoy lidera la Fundación Santino Pizarro Curzio, un espacio de apoyo y acompañamiento para quienes enfrentan el DIPG (Glioma Pontino Intrínseco Difuso), una enfermedad devastadora que afecta principalmente a niños.
Un legado de amor y propósito
El próximo 3 de diciembre se cumplirá un año desde la partida de Santino. Su padre recuerda ese día como un punto de inflexión: “Él me hizo prometerle dos cosas: que volvería a ser fuerte para apoyar a su hermanito y que ayudaría a todos los niños con un porotito en la cabeza”, relata Mauricio, visiblemente emocionado.
De esa promesa nació la Fundación Santino, cuya misión es acompañar a las familias que reciben un diagnóstico de DIPG, facilitándoles acceso a información, contención emocional, orientación médica y redes de apoyo que muchas veces son inexistentes en Chile.
Una lucha que cruzó fronteras
Cuando Santino fue diagnosticado, Mauricio y su familia buscaron opciones en distintos países. “Empecé a escribir a todos lados: Estados Unidos, España, México. Logramos acceder a un ensayo clínico en España, pero era tarde. El DIPG no da tregua”, recuerda.
Pese a los esfuerzos, el pequeño falleció en diciembre de 2024. Desde entonces, la familia decidió transformar esa experiencia en una plataforma que sirva para otros padres que recién comienzan este difícil camino.
La Fundación Santino hoy
La organización opera en Viña del Mar y ofrece acompañamiento psicológico, asesoría legal, orientación médica y gestión de recursos para costear tratamientos o traslados. Además, trabajan en campañas de visibilización y financiamiento para apoyar investigaciones internacionales que buscan una cura para el DIPG.
“Lo que hacemos es tratar de facilitarle las cosas a las familias. Queremos que no se sientan solas, que tengan apoyo real y acceso a información clara. En Chile aún no existe un protocolo establecido para este tipo de tumores”, explica Pizarro.
Un mensaje para Chile
El presidente de la fundación subraya la importancia de fortalecer la investigación médica en enfermedades raras y pediátricas. “Necesitamos políticas públicas, protocolos de atención y apoyo psicológico. No podemos seguir dependiendo solo de la buena voluntad de las familias”, enfatiza.
Hoy, Mauricio busca transformar el dolor en esperanza. “El legado de Santino es enorme. Nos enseñó a no rendirnos. Y si con esto logramos que una sola familia tenga un poco menos de angustia, ya valdrá la pena todo”, concluye.
📍 Fundación Santino Pizarro Curzio
Más información y contacto a través de sus redes oficiales: @fundacionsantino.cl




