Provincial

Niños y niñas de Villa Alemana acceden a equinoterapia gracias a convenio municipal

Estudiantes de todas las escuelas especiales de Villa Alemana acudirán a sesiones en el Centro “Influye”, gracias a la gestión realizada por la Oficina de Diversidad Funcional y el Centro de Tránsito a la Vida Independiente

 

A partir de este mes y durante todo el año, niños y niñas en situación de discapacidad, pertenecientes a escuelas especiales de Villa Alemana podrán acceder a sesiones gratuitas de equinoterapia en el Centro Integral “Influye”, ubicado en el sector de Peñablanca.

 

Esto, gracias a un convenio impulsado por la Oficina de Diversidad Funcional de la Municipalidad de Villa Alemana y el Centro de Tránsito a la Vida Independiente (TVI) de la Corporación Municipal.

 

Según explicó Carla Jofré, directora del Centro Integral “Influye”, “la equinoterapia es un método terapéutico, en donde utilizamos el caballo como un co-terapeuta. Se realizan juegos y actividades sobre el caballo y se utiliza el movimiento tridimensional del caballo para poder generar respuestas en el niño, a nivel del tono muscular, a nivel de la postura, del control postural, a nivel de integración sensorial, mediante el disfrute y el juego”.

 

Sobre este convenio, la alcaldesa de Villa Alemana, Javiera Toledo, destacó que “hoy día seguimos avanzando en temáticas de inclusión. Es un aporte más para esta visión que tenemos como Municipio Transformador y, especialmente, para el Centro de Tránsito a la Vida Independiente, que viene a posicionar la inclusión como un eje transversal en las políticas públicas territoriales de nuestra comuna”.

 

En la misma línea, Tamara Cortés, directora del CESFAM Las Américas –donde se instalará el Centro de TVI – agregó que “estamos buscando que los niños con discapacidad puedan acceder a prestaciones de equinoterapia a través del centro. Se está priorizando la atención de los niños de las escuelas especiales de nuestra comuna”.

 

Uno de los jóvenes beneficiados fue Erick Rojas, quien disfrutó cada minuto arriba del caballo, apoyado de un grupo de profesionales. Su padre, Juan Rojas, manifestó que “es grato contar con este tipo de actividades, por lo menos para los papás, que no podemos pagarnos un profesional en forma permanente. A ellos los lleva a desarrollarse un poco mejor”.