Regional

Programa de Integración Escolar de Quilpué ofrece apoyo a cerca de 1600 estudiantes de colegios municipales

El Programa de Integración Escolar (PIE) es una estrategia inclusiva del Ministerio de Educación, que tiene el propósito de contribuir al mejoramiento continuo de la calidad de la educación, favoreciendo los aprendizajes en la sala de clases y la participación de todos y cada uno de los estudiantes, especialmente de aquellos que presentan Necesidades Educativas Especiales (NEE).

 

 

 

 

 

 

Verónica Fabres, profesora de Educación Diferencial y encargada comunal PIE, comentó que en Quilpué el programa atiende a cerca de 1600 estudiantes de colegios, escuelas y liceos municipales, enfocándose en la entrega de herramientas para la promoción de la participación e inclusión de alumnos y sus familias, siendo un pilar fundamental de apoyo para los establecimientos educacionales municipalizados de la comuna.

“La finalidad del PIE es apoyar en la calidad de los aprendizajes de los estudiantes, en especial de aquellos que presentan necesidades educativas especiales. Para ellos contamos con el apoyo de un equipo multidisciplinario, formado por diferentes profesionales de las áreas de educación diferencial, kinesiología, psicología, fonoaudiología, terapia ocupacional y trabajo social. Las estrategias se realizan a través de un apoyo hacia la atención de la diversidad, en la cual promovemos la participación e inclusión de los estudiantes y sus familias, transformándonos así en colaboradores de la labor educativa de las escuelas y liceos”, comentó la profesional.

Para apoyar el trabajo del PIE, varios planteles de la red de educación municipal cuentan con espacios acondicionados con diversos elementos que tienen como propósito estimular a los alumnos y alumnas en diversas áreas como equilibrio, tacto, vista, audición, entre otras.

Voz de los Protagonistas

Ignacio López, alumno de 2° medio del Colegio Industrial Mannheim, lleva dos años en el programa PIE, del cual dice, ha sido un gran pilar en su desarrollo académico y personal.

“Súper bonita, porque las profesoras me han ayudado mucho y han hecho que la experiencia sea muy bonita. Espero que los alumnos que lo requieran se puedan integrar a los apoyos de las profesoras y que también se ayuden ellos mismos con este apoyo”.

Por su parte, Lenis García, apoderada del Liceo Artístico Guillermo Gronemeyer, comentó que su hijo Ramsés “desde el primer día que vino a conocer el colegio fue como un clic fantástico, entre él y el ambiente del colegio, y hasta ahora se ha sentido súper motivado,

cada mañana se levanta súper emocionado a preparar sus cosas. Uno como papá hace su mejor esfuerzo por brindarle todo el apoyo a los hijos, pero muchas veces no tenemos todas las herramientas como especialista, entonces esa falencia que quizás nos puede faltar como papás, la consigues en el colegio, y de verdad que en el poco tiempo que mi hijo tiene aquí, ha recibido un apoyo prácticamente del 100%. Me he sentido muy arropada por la familia del colegio, ha sido una herramienta fantástica y real para los apoderados que tenemos hijos en el Trastorno del Especto Autista, ya que contar con una red de apoyo de este tipo de especialistas, es una descarga enorme”.

Johana Morales, apoderada del Colegio Industrial Mannheim, comentó que “ha sido algo súper lindo porque ha ayudado mucho al desarrollo de mi hijo, siendo que el vino con hartas dificultades cuando recién llegó al colegio. Ha sido un trabajo satisfactorio, en donde las tías han tenido una preocupación por él, buscando métodos diferentes para llegar a enseñar y que el aprenda, que es el objetivo”.

Finalmente, Elisa Pereira, apoderada del Liceo Artístico, dijo que “a mi hijo le gusta participar en el liceo, ha tenido sus redes de apoyo desde 1° medio cuanto entró acá, con la terapeuta, fonoaudióloga, psicóloga, quienes nos han ayudado en diferentes etapas del desarrollo de él durante estos cuatro años. Nos han ayudado a avanzar en sus estudios, en las salas, le hacen clases más individuales, le ayudan en sus tareas y en el ajuste de la malla curricular. Para mí ha sido súper fantástico, porque él ha avanzado bastante, él se siente cómodo y apoyado. Para mí que me hijo esté feliz y contento, que quiera venir a clases a un liceo donde se sienta apoyado, como mamá TEA feliz.