El análisis de las últimas elecciones revela el peso electoral del Partido Social Cristiano, que concentrará esfuerzos en el sur de Chile para ampliar la base de apoyo a José Antonio Kast, especialmente en las zonas con el mayor caudal de votación.
El mapa electoral de las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias establece una hoja de ruta clara para el Partido Social Cristiano (PSC) en su potencial rol dentro de un comando que impulse la candidatura de José Antonio Kast. Un análisis de la votación regional del PSC —y en complementariedad con el Partido Republicano— define los puntos geográficos estratégicos para la movilización de votantes.
La data electoral subraya que la mayor fuerza del Partido Social Cristiano se concentra en las regiones del sur, transformándolas en los principales focos de trabajo para la captura de votos que apoyen a JAK.
La Región del Biobío (9.08%) se erige como la región con la mayor representación electoral del PSC. Con casi un 10% de los votos del partido a nivel regional, es la zona de máxima prioridad. En esta región, donde el PSC saldrá a activar su base social más consolidada para traducirla directamente en apoyo para JAK, la coordinación de la campaña en Biobío estará a cargo del Alcalde de la comuna de Concepción, Héctor Muñoz. Además, el comité por Partido contará con la integración de Gustavo Torres, quien forma parte del comando Nacional de Kast desde la Primera Vuelta Presidencial.
Seguida por la Región de Ñuble (7.66%) con mayor porcentaje, Ñuble confirma la fuerza del PSC en la macro-zona sur-central. Un 7.66% de votación es una cifra relevante que el comando deberá capitalizar como un aporte diferenciador a la votación histórica de la derecha en la región.
Mas atrás están Antofagasta y Arica y Parinacota (5.38% y 5.23%). En el norte, estas regiones también muestran una base significativa del PSC, ubicándose entre las cuatro con mayor peso. El partido jugará un rol fundamental para movilizar ese electorado y asegurar la adhesión en la zona norte del país.
Más allá de sus propias fortalezas, la estrategia del PSC se centrará en complementar al Partido Republicano, especialmente en aquellas regiones donde la base de JAK ya es dominante, pero donde el PSC puede sumar el voto «social-conservador» que no está cautivo:
Magallanes (18.09% Republicanos): A pesar de que el PSC tiene una votación más moderada (4.66%), el altísimo porcentaje de Republicanos en la región muestra un polo ideológico muy fuerte. La labor del PSC será ensanchar esa base sin duplicar esfuerzos, atrayendo votantes que buscan una alternativa al tradicional sector de la derecha.
Maule y Valparaíso (17.07% y 16.13% Republicanos): Similares a Magallanes, estas regiones representan un caudal histórico importante para el sector. El PSC enfocará su despliegue en estas zonas para asegurar que su votación (4.54% y 1.4%, respectivamente) se sume al bloque, garantizando la cobertura territorial necesaria para un triunfo electoral.
Sara Concha, presidenta del PSC, enfatizó el rol que tuvo el partido en la contienda anterior y su compromiso actual:
«Fuimos un partido clave para que Jose Antonio Kast estuviera en segunda vuelta, nadie esperaba que Parisi obtuviera la votación por eso el trabajo que realizamos como partido fue clave y hoy seguimos trabajando en el comando porque alli fueron 2 fuerzas políticas las que impulsamos la opción de Kast como Presidente.»
El Partido Social Cristiano asume el rol de ser el brazo movilizador en las regiones de Biobío y Ñuble, mientras opera como el factor de ensanche y complemento en los grandes centros urbanos y polos de votación de Republicanos, como las regiones Metropolitana, Valparaíso y Maule, concentrando sus esfuerzos en las zonas que garantizan el mayor rendimiento electoral.



