Con una alta convocatoria se realizó en Quilpué la ceremonia de clausura del proyecto “Juntos Superamos el Desastre”, una iniciativa impulsada por el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca en conjunto con la Delegación Presidencial Provincial de Marga Marga y con la colaboración de SENAPRED, la Embajada de Japón, JICA, Kizuna, Municipalidad de Quilpué, ISL, EFE y la Seremi de Educación.
El proyecto tuvo como objetivo promover la resiliencia escolar y comunitaria frente a emergencias y desastres, a través de talleres de salud mental, formación en gestión de riesgos, concursos artísticos, ferias de servicios y actividades educativas. Durante agosto participaron más de 1.500 estudiantes, se realizaron más de 40 horas de capacitación y se recibieron más de 200 trabajos artísticos, fortaleciendo la cultura preventiva en la comuna.
En la ceremonia de clausura se reconoció la participación de estudiantes y establecimientos educacionales, además de destacar el compromiso de las instituciones colaboradoras que hicieron posible este esfuerzo conjunto por la prevención y preparación frente a emergencias.
La directora del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, Andrea Quiero, destacó que “esta iniciativa es necesaria porque entrega herramientas para una vida más segura. Como país hemos aprendido que los desastres son una constante, y frente a esa realidad debemos dejar de angustiarnos y pasar a la acción. El gran mensaje es que no somos nada solos: juntos podemos construir comunidad y juntos podemos superar el desastre”.
El delegado presidencial provincial de Marga Marga, Fidel Cueto, señaló así que “este proyecto refleja cómo la articulación entre instituciones, comunidad y estudiantes puede transformarse en un camino real hacia la resiliencia. La prevención y la preparación son claves, y hoy damos un paso importante para que nuestras escuelas y barrios estén mejor protegidos frente a emergencias”.
El proyecto ahora proyecta una segunda etapa orientada a la implementación de estrategias que permitan avanzar hacia una política pública de resiliencia escolar, con el fin de que niñas, niños y jóvenes desarrollen capacidades de autocuidado y respuesta frente a emergencias.



