Un operativo coordinado entre distintas instituciones permitió concretar el desalojo de ocupaciones irregulares en el sector de Las Torpederas, en Valparaíso. El procedimiento se realizó con la participación de Carabineros, la Armada, la Municipalidad porteña y la Delegación Presidencial Regional, luego de reiteradas preocupaciones manifestadas por vecinos del balneario.
Según se informó, el terreno —considerado un bien nacional de uso público— estaba siendo ocupado ilegalmente por cinco personas que, de acuerdo con denuncias de la comunidad, protagonizaban diversas incivilidades que mantenían en alerta a residentes del sector.
El delegado presidencial regional, Manuel Millones, destacó que el procedimiento respondió a solicitudes de los propios vecinos y valoró la coordinación entre las instituciones involucradas. Asimismo, indicó que la intervención se desarrolló con normalidad y sin incidentes.
Por su parte, el capitán de Puerto de Valparaíso, Jacob Silva, explicó que los ocupantes llevaban años instalados de forma irregular en el lugar. En ese contexto, detalló que, tras gestiones de la Autoridad Marítima y un oficio dirigido a la Delegación Presidencial, se emitió una resolución que permitió realizar el desalojo con apoyo de la fuerza pública.
La autoridad marítima agregó que el objetivo principal del procedimiento fue despejar el área y mejorar la sensación de seguridad en la comuna, ya que el sector había sido identificado previamente como un punto de riesgo debido a situaciones vinculadas a tráfico de drogas y venta de alcohol.
De acuerdo con lo informado, las personas notificadas abandonaron el lugar de manera pacífica y sin mayores inconvenientes. Además, las dos viviendas que se encontraban en el sitio fueron desarmadas, quedando el terreno completamente despejado.
El operativo se concretó en medio de un contexto de tensión previo en el sector. Días antes, se registró un robo en un restaurante cercano, hecho que incluyó amenazas. Según el afectado, tres individuos ingresaron al local con la intención de sustraer diversas especies y apuntó a una mujer que residía en la toma, a quien acusó de haber amenazado con robar e incluso incendiar el establecimiento, señalando que el dueño habría solicitado el desalojo del lugar.




