La candidata a diputada por el distrito 6 acusó al Gobierno de improvisar y abandonar a las familias en Quilpué, y lamentó que los errores del Serviu en la gestión de tomas se repitan, afectando a familias vulnerables.
Viviana Núñez criticó el rol del Estado en el conflicto de Calicheros y advirtió que se repite la falta de planificación vista en la megatoma de San Antonio.
“Lo que estamos viendo en Quilpué es la muestra de un Gobierno que no aprendió nada de lo que pasó con la megatoma de San Antonio. Nuevamente se improvisa, sin una mirada de futuro, y son las familias las que deben recurrir a la justicia para defender sus derechos fundamentales”, señaló Núñez.
La postulante apuntó especialmente al Serviu, acusándolo de no estar a la altura del desafío regional en materia habitacional. “No se la pueden ni con la reconstrucción, ni con el déficit de viviendas, ni con las tomas. Y, para colmo, no son capaces de planificar un desalojo de forma digna, para que las familias puedan retirarse con un mínimo de humanidad. Esto es una negligencia que golpea directamente a los más vulnerables”, criticó.
En esa línea, Núñez también cuestionó al Ejecutivo por priorizar objetivos políticos antes que la gestión del conflicto: “El Gobierno está más preocupado de que su candidata presidencial suba algunos puntos en las encuestas que de resolver los problemas reales de las familias. Jara no es más que una extensión de Boric, pero aún más ideologizada. Esa es la razón por la que seguimos viendo improvisación y abandono”, sentenció.
La candidata aseguró que el problema en Calicheros refleja un fracaso estructural en la conducción de la política habitacional, y destacó la postura de Evelyn Matthei, quien ha advertido sobre la necesidad de ordenar las cuentas fiscales y poner foco en las prioridades sociales.
“Evelyn Matthei ha sido clara: este Gobierno ha sido irresponsable en el manejo de los recursos públicos, inflando ingresos que nunca llegan y acumulando deudas que golpean a nuestras pymes, hospitales y también a la vivienda. Hoy lo vemos reflejado en Quilpué, donde el desorden del Ejecutivo lo pagan las familias más humildes”, agregó Núñez.
Finalmente, subrayó que el conflicto de Calicheros es una advertencia de lo que se puede seguir repitiendo si no se cambia el rumbo. “Las quilpueínas y quilpueinos no pueden seguir viviendo en la incertidumbre porque un Gobierno incompetente no sabe planificar. Necesitamos soluciones reales, disciplina en las cuentas públicas y respeto a la dignidad de las personas”, cerró.




