En Chile, el cáncer de pulmón continúa siendo una de las enfermedades más letales. Según datos del Observatorio Global del Cáncer (Globocan), cada año se diagnostican cerca de 4.300 nuevos casos en el país. En los últimos cinco años, más de 18 mil personas han fallecido por esta patología, lo que equivale a 10 muertes diarias.
El tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo. El humo del cigarrillo contiene más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 70 son cancerígenas. En Chile, 9 de cada 10 diagnosticados con cáncer de pulmón fuman o fumaron en el pasado.
Diagnóstico tardío: la principal dificultad
La detección precoz podría cambiar drásticamente el pronóstico. Según especialistas, 9 de cada 10 pacientes podrían sobrevivir si la enfermedad se detectara en etapas tempranas. Sin embargo, el 80% de los casos se diagnostican cuando el cáncer ya está avanzado.
“El gran problema es que, en sus primeras fases, el cáncer de pulmón suele ser completamente asintomático. Cuando aparecen los síntomas, generalmente ya estamos frente a un cáncer avanzado”, explicó el doctor José Miguel Bernucci, director de Prevención y Detección Precoz del Cáncer de FALP.
Entre las herramientas más efectivas se encuentra el TAC de tórax de baja dosis, un examen no invasivo que permite identificar lesiones antes de que existan síntomas. Se recomienda para personas entre 50 y 80 años con historial de tabaquismo prolongado.
Los síntomas en etapas avanzadas pueden incluir tos persistente o con sangre, dificultad respiratoria, dolor torácico, fatiga y pérdida de peso inexplicable.
Nuevas coberturas GES para dejar de fumar
A partir del 1 de diciembre, el GES incorporará una cobertura para tratamientos destinados a dejar de fumar, dirigida a mayores de 25 años. La medida busca fortalecer la prevención con apoyo médico y psicológico para quienes enfrentan la adicción.
“El principal tratamiento para prevenir el cáncer de pulmón es dejar de fumar. Si a eso sumamos la detección temprana en personas de alto riesgo, es muy probable que logremos reducir la mortalidad”, señaló Bernucci.
FALP continuará con su programa de cese tabáquico “Juntos, un paso a la vez”, que combina acompañamiento médico, psicológico y, cuando corresponde, farmacológico. Según Antonia Sateler, enfermera coordinadora del programa, “el tabaquismo es una adicción que requiere apoyo constante. La implementación del GES 90 es una excelente noticia porque permitirá ampliar el acceso a estas terapias”.
Dejar de fumar sigue siendo la medida más efectiva para prevenir esta enfermedad. Entre los beneficios se cuentan mejoras en la capacidad pulmonar, circulación, reducción del riesgo de infartos y recuperación del gusto, olfato y de la salud general del organismo.



