El Gobierno Regional de Valparaíso ingresó un oficio ante la Contraloría General de la República con el fin de que el organismo se pronuncie sobre la legalidad de la demolición de 52 viviendas en el sector de El Olivar, en Viña del Mar, medida anunciada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
La acción se produce luego de que, el pasado 17 de abril, el titular de la cartera, Iván Poduje, informara públicamente la decisión de derribar estas viviendas, que registraban cerca de un 98% de avance, en el marco del proceso de reconstrucción tras el megaincendio ocurrido en febrero de 2024.
Según lo expuesto por el Minvu, la determinación se fundamenta en informes técnicos que advierten deficiencias estructurales, constructivas y de seguridad, entre ellas el uso de materiales no certificados y eventuales riesgos frente a sismos e incendios.
Estos antecedentes se basan en estudios elaborados por el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales de la Universidad de Chile, los cuales detectaron falencias en el diseño estructural, incumplimientos normativos y problemas en la resistencia al fuego de las edificaciones.
No obstante, el gobernador regional, Rodrigo Mundaca, cuestionó la medida, señalando que, pese a las observaciones, las viviendas podrían ser intervenidas sin necesidad de ser demolidas. “Existen informes que indican que estas estructuras son susceptibles de reparación, por lo que una decisión de este tipo podría significar una doble afectación para las familias”, afirmó.
En la misma línea, el abogado de víctimas del sector El Olivar, Juan Pavez, enfatizó la importancia de considerar el impacto humano de la medida. “Más allá de la discusión técnica, hay familias que ya han vivido situaciones extremadamente complejas y que hoy enfrentan la posibilidad de perder sus hogares”, sostuvo.
El requerimiento presentado ante la Contraloría busca que se evalúe la legalidad de una eventual demolición, considerando tanto los antecedentes técnicos disponibles como el marco normativo vigente, en medio de un debate que sigue generando tensión en torno al proceso de reconstrucción.




