El Presidente de la República, Gabriel Boric, abordó nuevamente la polémica en torno a los indultos otorgados a detenidos del estallido social, asegurando que no se arrepiente de la decisión, aunque reconoció falencias graves en el proceso, particularmente en el caso de Luis Castillo.
En una entrevista , el mandatario fue consultado directamente sobre un eventual arrepentimiento por los indultos concedidos durante su Gobierno, instancia en la que reafirmó que se trató de un compromiso asumido previamente. “Era un compromiso que yo tenía y no me arrepiento”, sostuvo Boric.
No obstante, el Presidente fue enfático en reconocer errores en la tramitación. “Sí creo que hubo una desprolijidad inaceptable en el proceso de indultos, donde se incluyó a una persona que no debió estar incluida, que es el caso de Luis Castillo”, señaló, agregando que por esta situación se asumieron las responsabilidades políticas correspondientes.
Boric explicó que los nombres que él autorizó no contemplaban a Castillo y recalcó que su inclusión no formó parte de su decisión original. “Luis Castillo no estaba dentro de las personas que yo autoricé indultar”, afirmó, precisando que, al conocerse los antecedentes, se resolvió excluirlo del beneficio. “En el caso Castillo, decidí excluirlo. Ahora está preso”, puntualizó.
Luis Castillo fue uno de los doce indultados inicialmente por delitos cometidos en el contexto del estallido social. Tras salir de la cárcel, generó amplia controversia al difundir un video llamando a continuar con las manifestaciones y la confrontación social.
El sujeto había sido detenido en mayo de 2020 en Copiapó por delitos de desórdenes, daños, maltrato de obra a carabineros y robo, ocurridos durante las protestas iniciadas el 18 de octubre de 2019. Posteriormente, fue condenado a cuatro años de cárcel por siete delitos vinculados a la Ley de Seguridad Interior del Estado.
Su historial penal incluía además múltiples antecedentes previos, con 26 causas judiciales entre 2005 y 2017, y condenas por delitos como hurto, lesiones, robo con violencia y robo por sorpresa, alcanzando penas de hasta 10 años de prisión. También registró sanciones mientras cumplía condena, incluyendo la tenencia de armas blancas y teléfonos celulares en su celda.
Las declaraciones del Presidente vuelven a instalar el debate sobre los indultos otorgados tras el estallido social, una de las decisiones más controvertidas del actual Gobierno.




