Filomena Navia advirtió que la iniciativa debe adaptarse a los nuevos contextos educativos y no basarse en el miedo ni en respuestas apresuradas.
Un llamado a “darle una vuelta al enfoque” del proyecto de ley “Escuelas Protegidas” realizó la alcaldesa de La Cruz, Filomena Navia, durante la sesión del Comité Provincial de Seguridad Pública desarrollada este jueves en Quillota con presencia de los seremis de Educación y Seguridad Pública de la región de Valparaíso.
En la instancia, la jefa comunal planteó al ejecutivo que la iniciativa impulsada por el Ejecutivo debe considerar los nuevos contextos en los que hoy se desenvuelven las comunidades educativas, advirtiendo que no todas las realidades territoriales son iguales. “La provincia de Quillota tiene características propias y este proyecto tiene que analizarse con participación de los actores sociales, especialmente de las y los estudiantes”, sostuvo, ofreciendo a La Cruz como espacio para generar instancias de diálogo.
Navia expresó además “aprensiones con el espíritu del proyecto”, señalando que, a su juicio, la propuesta carece de fundamentos actualizados y no se ajusta plenamente a la realidad actual de las infancias y sus entornos familiares.
En esa línea, advirtió que el debate no puede basarse en la emocionalidad ni en el temor generado por hechos recientes, sino en un análisis técnico y profesional que considere factores sociales, familiares y educativos.
Crítica al enfoque y advertencia sobre medidas
La alcaldesa también puso énfasis en la necesidad de resguardar los avances en derechos de niños, niñas y adolescentes, considerando normativas vigentes como la Ley TEA y la diversidad de realidades presentes en los establecimientos.
Asimismo, cuestionó la efectividad de medidas centradas en mayor control o presencia policial, señalando que “no va a resolver los problemas al interior de los colegios, e incluso podría acrecentarlos”, insistiendo en que la violencia tiene raíces más profundas en el entorno social y familiar.
Finalmente, fue enfática en señalar que no respaldará una iniciativa que no incorpore la opinión de las comunidades educativas. “No voy a estar con un proyecto de ley que no tenga la opinión de los apoderados, de los profesores y, por sobre todo, de la población estudiantil”, afirmó.
Un debate que trasciende la seguridad
La intervención de la alcaldesa dejó instalada una mirada que trasciende el enfoque policial de la seguridad escolar, proponiendo una discusión más amplia, centrada en lo formativo, lo social y el respeto a los derechos de las niñeces.
Un planteamiento que, en medio de la contingencia nacional, abre un debate de fondo sobre cómo enfrentar la violencia en las escuelas sin perder de vista el contexto en el que se desarrolla.




