La Contraloría General de la República detectó serias irregularidades en el manejo de drogas incautadas al interior de recintos penitenciarios de la región de Valparaíso, tras constatar que diversas sustancias ilícitas no fueron entregadas oportunamente a la autoridad sanitaria, incumpliendo los plazos legales establecidos.
Según el informe final del organismo fiscalizador, la situación afecta a los centros de cumplimiento penitenciario de San Antonio, Valparaíso y Quillota. En estos dos últimos recintos, si bien se realizaron entregas al Servicio de Salud Valparaíso–San Antonio, estas fueron parciales y presentaron observaciones relevantes.
Las irregularidades quedaron al descubierto luego de una visita de fiscalización, en la que se verificó la existencia de numerosas cadenas de custodia con drogas almacenadas por períodos superiores a los permitidos. En varios casos, la antigüedad de las incautaciones dificultó incluso su correcta verificación.
En el caso del Centro de Cumplimiento Penitenciario de San Antonio, se detectaron 124 cadenas de custodia con sustancias ilícitas que no fueron entregadas dentro del plazo legal, incluyendo situaciones en que las drogas permanecieron almacenadas por más de dos años. Entre las sustancias involucradas figuran cannabis sativa, clorhidrato de cocaína, cocaína base y ketamina.
A raíz de estos antecedentes, la Dirección Regional de Gendarmería instruyó un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades administrativas por los hechos constatados.
Posteriormente, se logró acreditar la entrega de 105 cadenas de custodia; sin embargo, en 76 de ellas se detectaron diferencias de peso entre lo consignado en la prueba de campo y lo efectivamente entregado al Servicio de Salud. Además, en siete casos no se presentó el acta correspondiente a dicha prueba.
Sobre esta situación, el expresidente del Consejo para la Transparencia, Francisco Leturia, señaló que se trata de una problemática conocida, advirtiendo que este tipo de irregularidades puede derivar en que las sustancias vuelvan a circular en el mercado ilegal.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes de Chile, Cristián Cortés, atribuyó parte del problema a la falta de carros fiscales en los recintos penitenciarios, lo que dificulta los traslados oportunos.
El informe también revela que en las cárceles de Valparaíso y Quillota se registraron internos involucrados en hechos asociados a tenencia de drogas que no recibieron sanciones disciplinarias, con 11 casos en Valparaíso y 8 en Quillota. En el penal de la ciudad puerto, además, se reportaron 143 reclusos que no fueron sancionados pese a estar vinculados a este tipo de eventos.




