Tras semanas de cuestionamientos públicos y versiones cruzadas, el fundador y propietario de la cadena hotelera Rosa Agustina, Humberto Ríos, se refirió por primera vez a la clausura parcial de las piscinas del complejo ubicado en Guanaqueros, abordando las causas técnicas, asumiendo responsabilidades administrativas y anunciando nuevos proyectos de inversión en el norte del país.
En entrevista con DF Regiones, el empresario aclaró que tres de las cuatro piscinas del recinto ya se encuentran operativas, mientras que la cuarta permanecerá cerrada hasta completar completamente el proceso regulatorio exigido por la autoridad sanitaria.
El origen del conflicto: calidad del agua y tramitación incompleta
Ríos explicó que la clausura se produjo tras detectarse un exceso puntual de cloruros en una de las piscinas, superando el máximo permitido por la normativa vigente. Si bien descartó riesgos sanitarios, reconoció que el proyecto aún no contaba con todas las aprobaciones finales, lo que derivó en la aplicación de una medida disciplinaria.
“La norma permite hasta 600 partes por millón de cloruros y una piscina arrojó cerca de mil. No hay riesgo para la salud, es solo un exceso de sal, pero al no estar el proyecto completamente aprobado, se aplicó la clausura”, señaló.
El empresario admitió además errores en la gestión administrativa del proyecto.
“Nos faltó prolijidad en las presentaciones. Cometimos errores, corregimos, volvimos a ingresar antecedentes y ese proceso se extendió por casi dos años”, sostuvo.
Alta ocupación pese a la crisis
Pese al impacto mediático y operativo del cierre parcial en plena temporada alta, Ríos aseguró que el desempeño comercial del complejo se ha mantenido sólido. Actualmente, el recinto registra una ocupación cercana al 95%, con predominio de público nacional y una creciente demanda de turistas argentinos proyectada para febrero.
“Ha sido un camino difícil, pero Rosa Agustina se ha consolidado como un producto de preferencia”, afirmó.
Una inversión que superó lo previsto
En materia financiera, el fundador de la cadena confirmó que la inversión inicial estimada en US$30 millones terminó superando los US$70 millones, cifra muy por sobre lo presupuestado originalmente. Sin embargo, defendió la decisión.
“Después de ver el resultado, absolutamente valió la pena. Es un proyecto maravilloso”, enfatizó.
Adultos mayores: el hallazgo estratégico
Uno de los aprendizajes más relevantes de la primera temporada baja fue el alto interés del segmento senior. Según Ríos, el producto diseñado para personas mayores de 65 años tuvo una respuesta inesperadamente positiva.
“Descubrimos algo muy potente: el público adulto mayor. Fue un producto espectacular”, afirmó.
“Villa Agustina”: de Olmué a Vicuña
En esa línea, el empresario profundizó en el proyecto “Villa Agustina”, una iniciativa de residencias para adultos mayores que contempla departamentos, casas, bibliotecas, áreas deportivas, salas comunes y piscinas temperadas, inspirada en modelos europeos.
La propuesta original fue rechazada en una consulta ciudadana en Olmué, pero Ríos descartó abandonar la iniciativa y confirmó su relocalización en Vicuña, en un terreno de 37 hectáreas a orillas del Río Elqui.
“Es un proyecto precioso y no pienso dejarlo”, aseguró.
Nuevas apuestas en Arica y Antofagasta
Finalmente, el fundador de Rosa Agustina adelantó que la cadena evalúa nuevas aperturas en el extremo norte del país, particularmente en Arica y Antofagasta, destacando el perfil del público nortino y su cercanía con mercados internacionales.
“En el norte la gente planifica más su viaje. Ese comportamiento se ajusta muy bien a nuestro modelo”, concluyó.




