Ministro de Seguridad presentó plan operativo con foco en prevención, control territorial y fortalecimiento institucional
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, presentó este martes ante el Senado el Plan Operativo de Seguridad Pública, estrategia con la que el Gobierno busca enfrentar la delincuencia y el crimen organizado mediante una hoja de ruta centrada en la prevención, el control territorial y el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad.
La exposición se realizó luego de la controversia generada por la demora en la presentación pública del documento, situación que semanas atrás derivó en la salida de la exministra Trinidad Steinert. El titular de la cartera había comprometido entregar el plan durante esta jornada, compromiso que cumplió ante los parlamentarios de la Cámara Alta.
Durante la sesión, Arrau explicó que la propuesta contempla tres pilares fundamentales y siete focos específicos de gestión, los cuales serán abordados mediante fuerzas de tarea especializadas y acciones coordinadas entre distintos organismos del Estado.
Asimismo, detalló que la estrategia incluye la priorización de cerca de 25 iniciativas legislativas vinculadas a la seguridad, las que serán impulsadas o ingresadas al Congreso en los próximos meses como parte de la agenda gubernamental.
El secretario de Estado sostuvo que uno de los principales objetivos es fortalecer la capacidad de coordinación e inteligencia estatal para enfrentar fenómenos delictivos cada vez más complejos y con mayores niveles de organización.
Intervención de barrios con alta incidencia delictual
Uno de los componentes centrales del plan contempla la intervención de sectores identificados como críticos en materia de seguridad. Según explicó el ministro, el Gobierno ya cuenta con una nómina preliminar de barrios priorizados, seleccionados a partir de indicadores relacionados con la ocurrencia de delitos, niveles de violencia y deterioro urbano.
Las primeras intervenciones comenzarían durante las próximas semanas y buscarán recuperar espacios públicos, reforzar la presencia policial y mejorar las condiciones de seguridad para los habitantes de estos sectores.
Combate al crimen organizado
En su presentación, Arrau también destacó recientes operativos desarrollados por organismos persecutores y policiales, entre ellos una investigación que permitió desarticular una red vinculada al Tren de Aragua y una estructura de lavado de activos que habría movilizado cerca de 80 millones de dólares.
El ministro señaló que estas acciones reflejan la necesidad de fortalecer las capacidades investigativas y de coordinación entre las distintas instituciones encargadas de perseguir organizaciones criminales de alcance nacional e internacional.
Nuevas plazas carcelarias y recintos de máxima seguridad
Otro de los ejes del plan apunta al fortalecimiento del sistema penitenciario. La estrategia considera la creación de más de 20 mil nuevas plazas carcelarias y la construcción o ampliación de cerca de diez recintos penitenciarios en distintas zonas del país.
Además, el Gobierno proyecta aumentar la capacidad para albergar internos de alta peligrosidad. La meta es contar antes de fin de año con cinco establecimientos operando bajo régimen de máxima seguridad, destinados principalmente a líderes de bandas criminales y delincuentes considerados de alto riesgo.
Según explicó Arrau, estos recintos contemplarán medidas especiales de control, incluyendo celdas individuales, desplazamientos bajo estrictos protocolos de seguridad y sistemas de visitas restringidas, con el objetivo de impedir que organizaciones criminales continúen operando desde el interior de las cárceles.
Con la presentación de este plan, el Ejecutivo busca consolidar una estrategia integral para enfrentar la crisis de seguridad, combinando acciones preventivas, control territorial, fortalecimiento institucional y mayores capacidades para combatir el crimen organizado en todo el país.




