Luis Cordero rechaza integrar el Consejo de Defensa del Estado y Gobierno busca nuevo nombre para el cargo
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, declinó la propuesta realizada por el Presidente Gabriel Boric para incorporarse como consejero del Consejo de Defensa del Estado (CDE), uno de los cargos más relevantes dentro del ámbito jurídico del país.
Tras conocerse su decisión, en el Palacio de La Moneda se inició la búsqueda de un nuevo candidato para ocupar el cupo que quedó vacante luego de la jubilación de Jaime Varela. En ese contexto, el abogado del propio organismo, Jorge Escobar, aparece como uno de los principales nombres que podría asumir la responsabilidad.
De acuerdo con antecedentes conocidos, el Mandatario abordó formalmente la posibilidad con Cordero a comienzos de enero, momento en que el ministro solicitó un plazo para analizar la propuesta. La respuesta definitiva fue entregada hace pocos días y fue negativa.
Según cercanos al secretario de Estado, la decisión se relaciona principalmente con su intención de retomar de forma plena su carrera académica y sus labores de análisis jurídico una vez que finalice el actual gobierno, el próximo 11 de marzo.
Al respecto, el senador socialista Tomás de Rementería sostuvo que Cordero habría sido un aporte importante para el CDE, aunque recalcó que su determinación responde a una decisión profesional y no a un distanciamiento con el Presidente.
Por su parte, el analista político Gonzalo Müller planteó que en los últimos años se había instalado una práctica en la que los mandatarios designaban a ministros cercanos en el Consejo de Defensa del Estado hacia el final de sus administraciones, algo que —según indicó— no necesariamente se ajusta al rol institucional del organismo.
Con la negativa ya confirmada, el Ejecutivo inició las gestiones para definir un reemplazante. En ese escenario, el nombre de Jorge Escobar, abogado litigante del CDE y quien ha ejercido recientemente como consejero suplente, toma fuerza como una opción que permitiría mantener el cargo en manos de un funcionario de carrera, línea que incluso habría sido sugerida por el propio Cordero.




