Durante el sábado 25 de julio se desarrolló la jornada del programa Abre en la región, instancia que benefició a familias usuarias de Teletón por medio de adaptaciones que mejorarán la autonomía de niños, niñas y adolescentes.
Este sábado 25 de julio, 50 voluntarios de Teletón llegaron hasta las comunas de Quilpué, Villa Alemana, Viña del Mar, Olmué, Limache, Concón y Valparaíso en lo que fue una nueva jornada de los trabajos masivos de invierno del programa Abre 2026, iniciativa que busca mejorar las condiciones de accesibilidad en los hogares de familias usuarias de la institución.
En la región de Valparaíso se realizaron intervenciones en 16 viviendas, e incluyeron la construcción e instalación de rampas, pasamanos, barras de apoyo y otras adecuaciones, con el objetivo de favorecer la autonomía de niños, niñas y jóvenes en rehabilitación, además de facilitar las labores de cuidado de sus familias.
Organizado cada año por el Voluntariado Teletón, desde 2005 el programa Abre ha permitido mejorar la accesibilidad de más de 11 mil viviendas en todo Chile, contribuyendo directamente al proceso de rehabilitación de miles de niños, niñas y jóvenes, al tiempo que entrega mayores niveles de autonomía e independencia tanto a ellos como a quienes ejercen labores de cuidado.
En esta versión, más de 600 voluntarios se desplegaron simultáneamente para intervenir más de 200 viviendas en 64 comunas del país, reafirmando el compromiso de Teletón con una rehabilitación que también se vive en el hogar y en la comunidad.
«Muchas veces, una modificación aparentemente simple puede marcar una diferencia enorme en la vida cotidiana de una familia. Poder desplazarse con mayor seguridad dentro de la casa, acceder a un baño o ingresar al hogar de manera autónoma tiene un impacto concreto en la calidad de vida y en el proceso de rehabilitación de nuestros usuarios», señala Aldo Orrigoni, director nacional de Gestión Social y Voluntariado de Teletón.
El programa Abre forma parte del trabajo permanente que Teletón desarrolla para promover la accesibilidad y la inclusión, entendiendo que la rehabilitación no termina en el instituto, sino que continúa en los espacios donde las personas viven, estudian y participan de la comunidad.





