Un espacio que por años permaneció abandonado y asociado a incivilidades fue recuperado por el municipio de Viña del Mar, transformándose en un nuevo punto público destinado a mejorar la seguridad y el entorno urbano para los vecinos.
Se trata de un terreno ubicado en calle 1 Norte, a un costado del puente Lusitania, en las cercanías de la plaza Miraflores, donde anteriormente funcionaba un kiosco en desuso que se había convertido en foco de inseguridad. El lugar, que hoy opera como paradero de transporte público, fue intervenido mediante la demolición de la estructura y la implementación de mejoras orientadas a brindar mayor protección a los transeúntes.
La alcaldesa Macarena Ripamonti explicó que esta intervención forma parte de un plan estratégico de seguridad comunal, que contempla patrullajes municipales coordinados con Carabineros, además del reciente fortalecimiento del sistema de televigilancia con nuevas cámaras ya operativas.
“Son cientos las personas que utilizan este espacio diariamente, por lo que es clave entregarles condiciones seguras para su desplazamiento. Debemos continuar avanzando en esta línea para demostrar que la delincuencia no tiene cabida en la ciudad”, señaló la jefa comunal.
Tras la demolición del antiguo kiosco, equipos municipales realizaron trabajos de mejoramiento en el sector, incorporando áreas verdes, especies arbóreas y elementos ornamentales, con el objetivo de recuperar el espacio y convertirlo en un entorno más ordenado y seguro para la comunidad.




