El Servicio Nacional de Aduanas avanza en la formación de una nueva generación de canes detectores de tráfico ilícito en la Escuela de Adiestramiento Canino de Los Andes, donde los ejemplares son preparados para cumplir un rol clave en la seguridad y fiscalización del país.
Desde sus primeras semanas de vida, los cachorros son sometidos a un proceso de estimulación temprana que incluye trabajo neurosensorial, socialización y adaptación progresiva a distintos entornos. Este entrenamiento se desarrolla en escenarios reales como aeropuertos y complejos fronterizos, con el objetivo de preparar a los animales para su futura labor en terreno.
Durante su formación, los canes adquieren la capacidad de detectar múltiples aromas asociados a ilícitos, como drogas, armas y tabaco. A ello se suma una nueva especialización incorporada recientemente: la detección de divisas, herramienta que busca fortalecer el combate contra el crimen organizado y el lavado de activos.
Desde el organismo destacaron que entre 2020 y 2025, los equipos caninos han sido fundamentales en procedimientos que permitieron incautar cerca de 1,6 toneladas de drogas tradicionales, además de cientos de dosis de sustancias sintéticas.
Autoridades de Aduanas subrayaron que estos binomios —compuestos por el guía y el can— son esenciales para el éxito de las operaciones, ya que el vínculo entre ambos resulta determinante para un desempeño eficaz en terreno.
Actualmente, el servicio cuenta con 22 binomios desplegados a lo largo del país, desde Arica hasta Punta Arenas. En paralelo, la escuela ubicada en Los Andes también se encuentra formando una nueva camada de canes, incluyendo ejemplares destinados a reforzar labores en otras instituciones, como la Armada.
Con este programa, Aduanas busca fortalecer sus capacidades de control y detección, incorporando nuevas herramientas para enfrentar delitos cada vez más complejos en las fronteras del país.




