En su primera aparición pública tras dejar el Gobierno, el expresidente Gabriel Boric participó este sábado en el encuentro internacional “En defensa de la Democracia”, realizado en Barcelona y encabezado por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
La instancia reunió a líderes progresistas de distintas partes del mundo, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Cyril Ramaphosa, además de otras autoridades internacionales.
Durante su intervención, el exmandatario advirtió que el escenario global atraviesa un “momento de inflexión”, marcado por el aumento de la desigualdad, la desinformación y el avance de proyectos autoritarios. En ese contexto, manifestó su preocupación por la creciente desafección ciudadana, señalando que esta situación estaría siendo aprovechada por sectores que ofrecen soluciones simplistas a problemas complejos.
Asimismo, enfatizó que la democracia no es un estado permanente, sino que requiere ser fortalecida de manera constante. “Es frágil y necesita ser cuidada día a día”, sostuvo, llamando a un compromiso activo para responder a las demandas de la ciudadanía.
En su exposición, también abordó el debilitamiento del multilateralismo y del derecho internacional, haciendo referencia a conflictos globales actuales y cuestionando la capacidad de las instituciones internacionales para enfrentar los desafíos contemporáneos.
Pese a ello, el exjefe de Estado planteó la necesidad de impulsar reformas en estos organismos, sin abandonarlos, destacando además la oportunidad de avanzar hacia liderazgos más diversos en instancias como Naciones Unidas.
La participación de Boric marcó su regreso a la esfera pública internacional, tras el término de su mandato en Chile, en un foro centrado en la defensa de la democracia y el fortalecimiento de la cooperación entre países.




