El directorio de la ENAP fijó un plazo de 15 días para contar con un informe detallado sobre las irregularidades detectadas en la Refinería Aconcagua, tras una investigación interna que reveló eventuales inconsistencias en la entrega de antecedentes ambientales a la Superintendencia del Medio Ambiente.
Según informó la estatal, los hallazgos están relacionados con una presunta manipulación de información vinculada al cumplimiento de obligaciones establecidas en el plan de descontaminación de la refinería. Estos antecedentes fueron expuestos durante la reciente Junta Ordinaria de Accionistas de la compañía.
A raíz de esta situación, el directorio acordó de manera unánime iniciar acciones legales contra quienes resulten responsables, además de implementar medidas técnicas para corregir las falencias detectadas y asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental.
Junto con valorar las acciones adoptadas por la administración, la mesa directiva expresó su preocupación por la contingencia, instruyendo acelerar el cierre de la investigación dentro del plazo establecido. Asimismo, solicitó revisar el cumplimiento ambiental en el conjunto de las operaciones de la empresa.
El caso mantiene en alerta a la compañía estatal, en medio de exigencias por reforzar los estándares de transparencia y control en materia ambiental.




