Valparaíso se consolida como polo digital tras aprobación de cable submarino Humboldt de Google
La Comisión Regional de Uso del Borde Costero, encabezada por el Gobierno Regional de Valparaíso, aprobó la instalación y operación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt, proyecto impulsado por Google que conectará a Chile con Australia y otras zonas del Asia-Pacífico.
Con esta aprobación, la Región de Valparaíso Region se proyecta como una plataforma estratégica de conectividad digital en Sudamérica, consolidándose como un punto clave para las telecomunicaciones internacionales. El proyecto busca fortalecer el intercambio de información y potenciar el desarrollo tecnológico, científico y económico del país.
Según las estimaciones, el tendido del cable debería concretarse durante el último trimestre de este año, mientras que su entrada en operación está proyectada para 2028.
Un sistema de más de 21 mil kilómetros de fibra óptica
El Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt contempla más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina y está diseñado para mejorar la conectividad entre Sudamérica y la región Asia-Pacífico mediante dos trazados principales.
El primero de ellos unirá la comuna de Santo Domingo con Sídney, con una extensión cercana a los 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica. El segundo conectará Santo Domingo con la Ciudad de Panamá, a través de un recorrido submarino de aproximadamente 6.500 kilómetros, también con 16 pares de fibra.
El proyecto considera una inversión de 11,5 millones de dólares, con una participación mayoritaria de Google (99%) y un 1% de la empresa estatal Desarrollo País.
Trazado fuera de zonas protegidas
Desde el Gobierno Regional destacaron que el trazado de ambos cables fue diseñado fuera de áreas sensibles del territorio marítimo chileno, incluyendo las Áreas Marinas Protegidas del archipiélago de Juan Fernández y las islas Desventuradas, así como también fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y de zonas tradicionales de pesca artesanal.
Con esta aprobación, el proyecto avanza hacia una de sus etapas clave, posicionando a Chile como un nodo relevante en la infraestructura digital global.




