El académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Carlos Huenchuleo, aseguró que Chile cuenta con protocolos y herramientas para enfrentar eventuales brotes de gripe aviar, aunque advirtió que aún existen desafíos relacionados con el fortalecimiento de la vigilancia sanitaria y el aumento de recursos para los organismos encargados del control.
El docente de la Escuela de Agronomía señaló que el país dispone de normativas y mecanismos adecuados para responder ante este tipo de emergencias sanitarias, pero enfatizó que su correcta aplicación depende de contar con apoyo humano y financiero suficiente, además de una mayor colaboración entre el sector público y privado.
En ese contexto, Huenchuleo sostuvo que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) enfrenta limitaciones en materia de personal para abordar todas las alertas relacionadas con la enfermedad, por lo que llamó especialmente a la industria avícola a involucrarse activamente en las labores de monitoreo y prevención.
“El país está preparado porque existen las herramientas y el conocimiento, pero se requiere voluntad y recursos suficientes para que los servicios públicos puedan desarrollar correctamente su labor”, indicó el especialista.
Las declaraciones se producen en medio del aumento de casos de gripe aviar registrados durante las últimas semanas, situación que mantiene en alerta tanto a las autoridades sanitarias como al sector productivo. La propagación de la enfermedad ha generado preocupación por su impacto en la producción avícola y en el comercio internacional.
Uno de los efectos más relevantes fue la reciente decisión de China de suspender totalmente las importaciones de aves de corral provenientes de Chile, medida adoptada para proteger su industria y reforzar sus estándares de bioseguridad. El mercado chino es actualmente uno de los principales destinos de exportación para el sector avícola chileno.
La gripe aviar corresponde a una enfermedad contagiosa transmitida principalmente por aves silvestres migratorias, consideradas reservorios naturales del virus. Estas especies pueden trasladar la enfermedad a grandes distancias y, en algunos casos, contagiar a otras especies, incluidos seres humanos, aunque el riesgo para la población sigue siendo bajo.
Según explicó Huenchuleo, en Chile los casos más complejos se han observado principalmente en fauna silvestre y ecosistemas marinos, mientras que en aves de corral los brotes han sido detectados y controlados de manera temprana.
Actualmente, el SAG mantiene diversas estrategias de prevención y vigilancia, entre ellas monitoreos permanentes, recomendaciones sanitarias y campañas enfocadas en reforzar las medidas de higiene y bioseguridad dentro de los sistemas productivos del país.




