La iniciativa surge del acuerdo entre actores públicos, privados y de la academia, integrantes del Comité Ejecutivo del Programa Transforma Gestión Hídrica Valparaíso, como respuesta al plazo crítico de abril de 2027 y con el objetivo de acompañar a Organizaciones de Usuarios de Agua de la región en la inscripción correcta de sus derechos.
El Comité Ejecutivo del Programa Transforma Gestión Hídrica Valparaíso dio un paso clave en el inicio de su segundo año de ejecución, tras acordar el desarrollo de pilotos territoriales con distintas Organizaciones de Usuarios de Agua. Estas experiencias serán impulsadas como un trabajo conjunto entre actores públicos, privados, productivos y de la academia, con el propósito de acompañarlas en el proceso de inscripción y regularización de sus derechos de aprovechamiento de aguas.
El acuerdo fue adoptado durante la realización del primer Comité Ejecutivo del segundo año de ejecución del programa, instancia en la que sus integrantes coincidieron en la necesidad de generar una respuesta articulada frente al plazo crítico de abril de 2027, fecha límite para que los titulares de derechos de agua avancen en su regularización.
A través de estos pilotos, se buscará entregar orientación técnica e institucional a organizaciones que actualmente enfrentan brechas o dificultades para avanzar en el proceso, permitiéndoles identificar los pasos necesarios, ordenar antecedentes, resolver dudas y encaminar su regularización de manera correcta y oportuna. Asimismo, las experiencias permitirán levantar aprendizajes concretos, detectar obstáculos comunes y generar una metodología que pueda ser compartida con otras Organizaciones de Usuarios de Agua de la Región de Valparaíso que se encuentran en una situación similar.
Ricardo Astorga, gerente del Programa Transforma Gestión Hídrica Valparaíso, destacó que uno de los principales avances del Comité Ejecutivo fue precisamente el acuerdo entre sus integrantes para iniciar este trabajo piloto en el territorio: “Uno de los principales aspectos positivos que tuvimos en esta reunión fue que ya hemos concordado en que vamos a realizar pilotos en las Organizaciones de Usuarios de Agua, para que accedan a la inscripción de sus derechos de agua en forma correcta. Esto va a ser importante porque será un esfuerzo conjunto de distintos actores, tanto privados como públicos, entre ellos el Gobierno Regional, la Seremi de Agricultura, INDAP, la Comisión Nacional de Riego, las Juntas de Vigilancia, los canalistas y, por supuesto, Transforma Gestión Hídrica”.
“Esto va a permitir ser un espejo para las demás organizaciones que están en el proceso y que desean avanzar, pero que por uno u otro motivo no han podido hacerlo. Esperamos prontamente tener concretados estos pilotos, de manera que todos puedan conocer las experiencias, aprendizajes y conclusiones que vayamos obteniendo de este proceso, que es fundamental para los regantes y que tiene una componente de competitividad muy alta para el sector agroalimentario”, afirmó Astorga.
Los pilotos no sólo permitirán acompañar casos específicos, sino también construir un modelo práctico de trabajo colaborativo, donde las organizaciones puedan observar en terreno los pasos del proceso, las dificultades que pueden surgir y las soluciones que se implementen durante el acompañamiento. De esta manera, la iniciativa apunta a convertirse en una herramienta demostrativa y replicable, capaz de orientar a otras organizaciones de usuarios de agua de la región y contribuir al fortalecimiento de la gobernanza hídrica territorial.
Con este acuerdo, los integrantes del Comité Ejecutivo buscan consolidar un trabajo articulado y territorial, orientado a generar soluciones concretas para las organizaciones de usuarios y aportar al desarrollo de una gestión hídrica más ordenada, eficiente y sostenible en la Región de Valparaíso.
Cabe destacar que durante este segundo año de ejecución, el Programa Transforma Gestión Hídrica Valparaíso continuará priorizando acciones orientadas al acompañamiento de las organizaciones, su fortalecimiento institucional y su preparación frente a los desafíos normativos, productivos y climáticos que enfrenta la región.



