La iniciativa ingresó al Congreso en diciembre de 2022 mediante una moción impulsada por los entonces diputados de Renovación Nacional Camila Flores, Andrés Longton, Miguel Ángel Becker y otros parlamentarios, quienes advirtieron que la actual legislación resulta insuficiente para enfrentar a adolescentes involucrados en delitos de alta violencia o con trayectorias reiteradas de criminalidad. Tras su aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados, el proyecto cumple actualmente su segundo trámite constitucional en el Senado.
Durante su intervención, la senadora Flores sostuvo que el debate responde a una realidad que el país ya no puede seguir ignorando y defendió que el sistema distinga entre quienes delinquen por primera vez y quienes participan reiteradamente en delitos violentos. “No podemos simplemente hacer como que no pasa nada, que estas conductas no son tan graves por tratarse de menores de edad o, simplemente, culpar de estas mismas a la sociedad.”
La parlamentaria agregó que “la mayoría de los jóvenes vulnerables no decide delinquir, decide salir adelante sin cometer ilícito alguno. Por eso es tan importante dar la señal de que aquel que comete delitos graves, razonando como adulto, debe responder como tal”.
Asimismo, cuestionó a quienes rechazan la iniciativa, señalando que “quienes se oponen a este proyecto son los mismos que están de acuerdo con que un menor de edad pueda cambiarse de sexo, votar y tantas otras cosas, pero no quieren que sean responsables cuando cometen delitos. Eso, en sí mismo, es una absoluta contradicción”.
Finalmente, la legisladora reiteró su respaldo al proyecto, afirmando que «esta iniciativa avanza en la dirección correcta porque fortalece la responsabilidad frente a delitos de extrema gravedad, sin renunciar a la reinserción, pero entendiendo que ésta debe ir acompañada de consecuencias claras, cumplimiento efectivo de las sanciones y una respuesta proporcional al daño causado», concluyendo que «por eso, voto a favor de esta iniciativa».



